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viernes, 24 de febrero de 2017

La fiebre amarilla en el Brasil no se detiene

Por Raúl Enrique Bibiano

LA FIEBRE AMARILLA CONTINÚA CRECIENDO EN EL BRASIL DONDE HASTA EL PASADO MARTES LLEGABA A 1.337 CASOS.











Brasilia: El Ministerio de Salud realizó una actualización sobre los casos elevados por las secretarias estatales de salud sobre a situación de fiebre amarilla en su país. 

Hasta el pasado martes 21 de febrero, fueron confirmados 292 casos de la trágica enfermedad. Al momento, fueron notificados 1.337 casos sospechosos, siendo que 919 permanecen en lenta investigación y 126 fueron descartados. De los 212 fallecimientos notificados, 97 fueron confirmados, 112 todavía son investigados y 3 fueron descartados. Los estados de Minas Gerais, Espírito Santo, São Paulo, Bahia, Tocantins y Rio Grande do Norte continúan con casos en investigación y/o confirmados.




































La situación es delicada y muchas áreas sin recomendación de vacunación por el Ministerio de Salud del vecino país, se contrastan con el criterio de los especialistas de la OMS/OPS, Organismo Internacional de la Salud de las Naciones Unidas.

Desde su portal,  textualmente indicaron que el virus letal, se encamina hacia el océano atlántico, dejando detrás de sí, las áreas no calculadas en su momento como zonas de riesgo por el propio organismo internacional. 

En tanto, los guarismos no disminuyen y lamentablemente, continúan creciendo empeorando el cuadro real de situación sin precedentes desde el brote ocurrido en 1980.

jueves, 26 de enero de 2017

Como nos infectamos los virus y como prevenirnos de la Fiebre Amarilla

Por Raúl Enrique Bibiano

El peor asesino no siempre suele ser el hombre, también suele serlo un diminuto insecto denominado mosquito





Hace algunos cuantos años, estando en el alto amazonas, durante una de mis primeras travesías, al pulmón verde del mundo, tuve la mala suerte de ser afectado por un virus denominado “Paludismo”. También denominado como “Malaria”; enfermedad cuyo vector es el mosquito Anopheles hembra.


Realmente he sido afortunado de poder dirigirme a un puesto sanitario a unos cuantos kilómetros de donde me encontraba y, ser asistido de inmediato por un equipo médico. De no haber sido así, tal vez hubiera muerto en medio de la selva amazónica.

Luego de ese incidente, regresé a la argentina pero, posteriormente decidí regresar y con las prevenciones para no volver a padecer los mismos tormentosos momentos que me tocó padecer.



Entre tantos viajes me detuve unos meses para colaborar en una campaña de vacunación contra la Poliomielitis a los niños en el estado de Pará, labor enriquecedora humanamente, que me ha permitido conocer mas de cerca como investigador, que no solo el hombre es asesino, también lo es un simple insecto.

Fue entonces que me interesé por saber un poco respecto a ciertas enfermedades tropicales, como la denominada Fiebre Amarilla, una enfermedad que en mi país (Argentina), se había cobrado miles de vidas en apenas un puñado de meses; entre fines de 1870 y el primer semestre de 1871. Lógicamente que estaba vacunado contra el terrible virus del cual ahora, les comento de que se trata y como comienza.

Fiebre Amarilla:

Es una enfermedad viral transmisible, prevenible y curable. Es causada por el virus de la fiebre amarilla del género flavivirus y se trasmite a través del mosquito Aedes aegypti; muchos países requieren que los visitantes tengan la vacuna contra la fiebre amarilla antes de entrar al país.

El agente causante de la fiebre amarilla es un virus perteneciente a la familia flaviviridae (antiguos arbovirus grupo B), género Togaviridae (arbovirus), y pertenece a la especie de la fiebre amarilla.

Fue el primer agente infeccioso viral del que se comprobó que producía enfermedad en los humanos y que era transmitido por un vector; el viscerotropismo del virus se traduce en infección y lesión del hígado, riñones y corazón, mientras que su neurotropismo implica lesión e infección de células del sistema nervioso central.

Su forma es un icosaedro, su tamaño es de aproximadamente 50nm, posee en el centro un núcleo cápside que contiene el genoma de ARN de cadena simple, de sentido positivo, envuelto con las respectivas proteínas de la cápside. Rodeando la nucleocápside hay una membrana bilipídica en la que se encuentran insertadas dos proteínas, la proteína M y la proteína E.



Los principales reservorios de infección son mosquitos y primates de áreas forestales, excepto cuando en las ciudades hay transmisión de persona a persona a través de mosquitos (fiebre amarilla urbana), caso en que los humanos se convierten en parte del reservorio.

Los síntomas de la Fiebre Amarilla:

El periodo de incubación es de 3 a 6 días. Muchos casos son asintomáticos, pero cuando hay síntomas, los más frecuentes son fiebre, dolores musculares, sobre todo de espalda, cefaleas, pérdida de apetito y náuseas o vómitos. En la mayoría de los casos los síntomas desaparecen en 3 o 4 días.

Un pequeño porcentaje de infectados entran a las 24 horas de la remisión inicial en una segunda etapa, más tóxica. Vuelve la fiebre elevada y se ven afectados varios órganos, generalmente el hígado y los riñones.

En esta fase son frecuentes la ictericia (color amarillento de la piel y los ojos, razón originó el nombre a la enfermedad), el color oscuro de la orina y el dolor abdominal con vómitos. Puede haber hemorragias orales, nasales, oculares o gástricas. La mitad de los pacientes que entran en la fase tóxica mueren en un plazo de 7 a 10 días.

Transmisión:

El virus de la fiebre amarilla es transmitido por mosquitos de los géneros Aedes y Haemogogus y Sabethes. Algunos se crían cerca de las viviendas (domésticos), otros en el bosque (salvajes), y algunos en ambos hábitats (semi-domésticos).

A continuación les describiré como se produce la transmisión del virus que generalmente afecta a los monos y a los humanos.


a): Fiebre amarilla selvática: En las selvas tropicales lluviosas, los monos, que son el principal reservorio del virus, son picados por mosquitos salvajes que transmiten el virus a otros monos. Las personas que se encuentren en la selva pueden recibir picaduras de mosquitos infectados y contraer la enfermedad.


b): Fiebre amarilla intermedia: En este tipo de transmisión, los mosquitos semidomésticos (que se crían en la selva y cerca de las casas) infectan tanto a los monos como al hombre. El aumento de los contactos entre las personas y los mosquitos infectados aumenta la transmisión, y puede haber brotes simultáneamente en muchos pueblos distintos de una zona.


c); Fiebre amarilla urbana: Las grandes epidemias se producen cuando las personas infectadas introducen el virus en zonas muy pobladas, con gran densidad de mosquitos y donde la mayoría de la población tiene escasa o nula inmunidad por falta de vacunación. En estas condiciones, los mosquitos infectados transmiten el virus de una persona a otra.


Como prevenir esta grave enfermedad llamada Fiebre Amarilla:

El primer modo de prevención si concurrirás a una zona donde el hábitat es de riesgo inminente para un posible contagio de Fiebre Amarilla, es concurrir al menos 15 días antes a un hospital donde te suministrarán de forma gratuita las vacunas para cada posible enfermedad virósica.


El segundo método de prevención a nivel urbano es evitar la proliferación del mosquito Aedes para lo cual, se deben eliminar todo tipo de recipientes que acumulen líquidos limpios o no donde estos puedan depositar sus larvas. Además de protegerte, estarás protegiendo a muchas personas de padecer una enfermedad virósica transmitida por el Aedes Aegypti.


La tercera es que no dejes de concurrir al medico para realizar los chequeos necesarios para cuidar tu salud. El medico te evaluará y ordenará los estudios necesarios para cuidar tu salud en todo momento.
No permitas que el Aedes Aegypti te intimide y se convierta en tu victimario.

Elimina todos aquellos recipientes que puedan convertirse en reservorio para la proliferación del mosquito.